Herpes genital: causas, síntomas y tratamiento

3 weeks ago

Dolores Agüero

Descubre todo lo que necesitas saber acerca de este virus que puede ser de lo más molesto e inoportuno

Herpes genital: causas, síntomas y tratamiento

Muchas personas han sufrido un herpes, y normalmente el que sufre la mayoría de la población es el que sale alrededor de la boca. Sin embargo existen otros tipos de herpes, y uno de los que más malestar nos pueden dar es el herpes genital, especialmente molesto en el caso de las mujeres.

En este artículo vamos a clarificar diferentes dudas acerca del herpes genital, como por ejemplo cómo se contrae, si se puede transmitir de un hombre a una mujer y al revés, y qué relación tiene con el herpes labial

¿Qué es el herpes genital?

Por herpes se conocen diferentes dolencias causadas por virus, y es común que haya confusión con el nombre. La infección genital se debe a un herpes llamado HSV-2 o herpes simple de tipo 2.

Por otro lado, el virus del herpes que causa la infección en de los labios de la boca es otra versión del virus herpes simple. Este es conocido como herpes simple tipo 1 o HSV-1, y aunque raramente sucede lo cierto es que puede desencadenar también en infección genital.

Causas

La transmisión de un individuo a otro es la causa de infección, y lo cierto es que la prevalencia del herpes genital está aumentando en el mundo occidental.

Cuando el virus entra en nuestro organismo este puede causar un episodio de la enfermedad que generalmente es fuerte y que desaparece en 15 días. Y una vez el virus ha entrado, este permanece en el cuerpo en estado latente de por vida.

En el 60% de los casos puede activarse de nuevo una vez o de forma periódica, provocando síntomas parecidos a los de la primera vez, pero afortunadamente por la persona afecta, de forma más leve.

El virus es oportunista y aprovecha momentos en el que la persona está estresada, tiene fiebre, otras infecciones o ha tenido la menstruación. En la mayoría de casos la enfermedad se manifiesta de forma clara y sin mayores complicaciones.

##Transmisión La transmisión puede darse a través de las relaciones sexuales vaginales, anales y orales, y objetos que sean utilizados en el acto también pueden ser vehículos de infección. Las mujeres tienen el triple de riesgo de infección en comparación con los hombres.

Otra forma de transmitir el virus es a través del parto. La madre que tenga este tipo de infección puede transmitirla al bebé con indeseables consecuencias.

Cuando la enfermedad se expresa hay una alta posibilidad de infección, por lo que se debe evitar cualquier situación que sea propicia al contagio. Por otro lado, no se puede excluir la posibilidad de de contagio entre dos episodios agudos, incluso si no hay síntomas o lesiones en el portador. Es un virus que se activa y se desactiva de forma bastante imprevisible.

Sintomas

Los síntomas empiezan con una picazón y ardor que dan paso a la aparición de ampollas alrededor del área genital. Estas ampollas crecen y se rompen con facilidad, pudiendo generar pequeñas úlceras que son bastante dolorosas. Más adelante aparecen costras de color amarillo o marrón que desaparecen al cabo de unos días.

La primera vez que se sufre de herpes genital, los tejidos en cuestión se inflaman y el área se vuelven dolorosa. Es posible que esta primera vez esté acompañada de diferentes afectaciones en el cuerpo, como fiebre, dolor de cabeza o dolor en articulaciones. En algunos casos puede dar complicaciones a la hora de orinar y defecar.

Cuando el virus se manifiesta en posteriores veces los síntomas son más tolerables, pero no en la zona afectada que se irrita invariablemente. La infección puede afectar a la zona perineal y llegar hasta el ano, llegando a ocasionar dolor anal, incontinencia fecal y sangrado en algunos casos.

Diagnóstico

El diagnóstico se puede confirmar por profesionales médicos a través solamente de la observación. Los profesionales saben identificar con gran fiabilidad este tipo de infección, que es muy característica.

Puede que alguna persona esté interesada en saber si alguna afectación pasada tenía a este virus como responsable. Existe la posibilidad de realizar un análisis de sangre para confirmar si una persona ha estado expuesta al virus, que se basa en encontrar un tipo de anticuerpos específicos.

Tratamiento

Como hemos comentado anteriormente, este virus se hospeda dentro del cuerpo de la persona que se ha infectado por primera vez, de modo que no hay cura posible. Nada es capaz de debilitar permanentemente este virus, pero existen diferentes medicamentos antivirales efectivos para luchar contra él cuando se activa.

La solución más común es el tratamiento local con cremas antivirales; su efectividad se contrastado a lo largo de los años. Los baños con agua ligeramente salada pueden ser útiles, así como sustancias que hacen que las lesiones se sequen como el alcohol, pero esto último es doloroso.

En casos realmente graves es más recomendable tomar pastillas por vía oral. Tanto las cremas como las pastillas tienen aciclovir, un compuesto activo que impide la replicación del virus.

Prevención

Mantener relaciones íntimas no es seguro si existen ampollas en los genitales ocasionadas por el herpes. Si bien el uso de preservativos reduce el riesgo, no se elimina el virus de la piel y el contagio puede darse igualmente. Por otro lado, mantener relaciones con esta infección puede ser doloroso.

La prevención tiene que ser la mejor arma para prevenir la infección en todos los casos. En lo que se refiere a la posible infección del virus herpes a un recién nacido por estar la madre infectada, se debe siempre avisar al ginecólogo. Generalmente la cesárea es una excelente manera de evitar este indeseable y contagio.

Referencias bibliográficas

  • Chayavichitsilp, P., Buckwalter, J.V., Krakowski, A.C. y Friedlander, S.F. (2009). Herpes simplex. Pediatr Rev, 30 (4), 119–29.

  • Davison, A.J. (2010). Herpesvirus systematics. Veterinary Microbiology. Elsevier, 143 (1), 52–69

  • Ryan, K.J. y Ray, C.G. (2004). Sherris Medical Microbiology 4ª ed.: McGraw Hill.

  • Spear, Patricia (2003). Herpesvirus Entry: an Update. Jounal of Virology, 77 (19), 10179–10185.

Dolores Agüero

Nutricionista