Sequedad vaginal: qué es y cómo mejorar la lubricación femenina

7 months ago

Ingrid Dalmau

La falta de lubricación femenina no impide llevar una vida sexual activa. ¡Te contamos cómo evitarla!

La falta de lubricación vaginal produce dificultades en las relaciones sexuales.
La falta de lubricación vaginal produce dificultades en las relaciones sexuales. Fuente: Disponible en: ensuelofirme.com

La sequedad vaginal es un problema relacionado con la falta de lubricación en la zona genital que sufren muchas mujeres, especialmente a partir de los 50 años.

En este artículo te explicamos en qué consiste este problema de salud femenina, las causas y las formas que hay de evitarlo o tratarlo.

¿Qué es la sequedad vaginal?

La sequedad vaginal o falta de lubricación en la zona genital es un trastorno muy frecuente que se produce por ausencia o escasez de flujo vaginal. Es un problema que suele estar asociado a la menopausia, pero es un problema común que puede aparecer a cualquier edad.

Los síntomas de la sequedad vaginal son la falta de lubricación vaginal, irritación y sensación de quemazón en la zona íntima, e incomodidad. Estos síntomas llevan a otros problemas como la propensión a las infecciones vaginales.

Sin embargo, el problema más importante derivado directamente de la sequedad vaginal es la dificultad a la hora de mantener relaciones sexuales, ya que la ausencia de lubricación vaginal hace que el coito sea doloroso, y puede incluso llegar a producir falta de deseo.

Causas de la falta de lubricación genital

La principal causa de la escasez de lubricación es la disminución de los niveles de estrógenos, que se produce sobre todo con la llegada de la menopausia. Sin embargo, existen más causas que producen la sequedad vaginal, que te explicamos a continuación.

1. Menopausia

En esta etapa por la que pasan todas las mujeres, que suele iniciar entre los 45 y 50 años, se produce una disminución de los niveles de estrógenos y progesterona, que son las hormonas que ayudan a mantener la vagina hidratada.

Al disminuir la cantidad de estas hormonas, se pierde hidratación y elasticidad en las paredes vaginales, causando sequedad vaginal.

2. Anticonceptivos hormonales

Los anticonceptivos hormonales, como las píldoras o los parches, también pueden producir sequedad vaginal. Estos alteran los ciclos hormonales y los niveles de estrógenos, produciendo la falta de hidratación en la zona íntima.

3. Vaginitis e infecciones vaginales

La vaginitis es una irritación o inflamación de la zona genital que se produce por una infección en la mucosa vaginal. Esta se produce por una alteración del equilibrio de la flora vaginal y puede producir sequedad en la vagina.

4. Estrés

Una de las consecuencias de los altos niveles de estrés es la producción de altas cantidades de la hormona epinefrina. Esta afecta a la respuesta sexual de nuestro cuerpo e impide una buena lubricación femenina en la zona genital.

5. Diabetes

La hiperglucemia causada por la diabetes produce deshidratación, lo cual disminuye la elasticidad vaginal y la falta de lubricación, y dificulta la penetración durante las relaciones íntimas.

6. Alergia a productos de higiene

Algunos productos de higiene, como ciertos tipos de geles o detergentes, pueden contener agentes químicos que pueden producir alergia o irritación en la zona íntima.

7. Tabaco

Fumar también disminuye los niveles de estrógenos y acelera la aparición más temprana de los primeros síntomas de la menopausia, siendo una de las causas de sequedad vaginal.

8. Embarazo

Durante la gestación se producen alteraciones hormonales repentinas que también influyen en la elasticidad y falta de lubricación de las paredes vaginales. La sequedad vaginal aumenta especialmente tras el parto si das de mamar a tu bebé.

Prevención y remedios para una buena lubricación

La sequedad vaginal o la escasez de lubricación pueden dificultar las relaciones sexuales, pero no impiden que puedas llevar una vida sexual activa y satisfactoria. Existen formas de prevenir esta afección y de tratarla si ya está presente en tu vida.

Lo mejor que puedes hacer es consultar a tu ginecólogo para que te indique qué es lo que más te conviene, pero nosotras te damos algunos consejos para mejorar tu lubricación de forma natural y desde casa.

1. Lubricantes

El uso de lubricantes o aceites será básico para mantener las paredes vaginales suaves durante las relaciones sexuales, evitando la irritación y el dolor que se puede producir por la sequedad vaginal.

Algunos tipos de lubricantes pueden ser irritantes, ya que muchos contienen perfumes que pueden alterar la mucosa vaginal. Los más recomendados son los de base de silicona, ya que además de mantener una hidratación más prolongada, son fáciles de limpiar.

2. Cremas hidratantes

Para el mantenimiento diario de la hidratación vaginal lo más recomendable es utilizar cremas hidratantes de higiene íntima.

Estas permitirán mantener la elasticidad de las paredes vaginales y mejorará el pH de la mucosa vaginal, ayudando a prevenir infecciones por hongos.

3. Hidrátate

Beber agua a menudo es uno de los hábitos que puedes seguir para prevenir la sequedad vaginal, puesto que manteniendo nuestro cuerpo bien hidratado ayudaremos a aumentar el flujo vaginal y a evitar la sequedad en la zona íntima.

También puedes cambiar el agua por infusiones de hierbas, como la manzanilla. Evita la ingesta de alcohol, pues este altera el nivel de estrógenos y favorece la sequedad y falta de lubricación.

4. Utiliza productos íntimos naturales

Evita el uso de productos de higiene íntima que puedan ser irritantes o que puedan producir sequedad en la zona genital. Opta por jabones y cremas naturales, que no contengan perfumes y sean hipoalergénicos, respetando el pH neutro de la piel. Procura que los tampones o compresas que utilices no contengan perfumes y no te causen irritación, u opta por usar una copa menstrual durante esos días.

Evita también hacerte lavados internos o duchas vaginales, puesto que la vagina se autorregula sola y no hay necesidad de este extra de higiene, que lo único que puede causar es una alteración de la flora vaginal.

5. Ejercita el suelo pélvico

Un buen mantenimiento de los músculos del suelo pélvico puede evitar la sequedad vaginal. La falta de flujo en la zona genital puede deberse a una mala circulación causada por un exceso de presión en esa zona, producida por una mala postura corporal.

Si mantienes una buena postura y un suelo pélvico fuerte, contribuirás a tener una vagina estable y sana, así como una buena circulación de los fluidos que mejorarán la hidratación de tu vagina. Para ejercitar el suelo pélvico puedes poner en práctica los ejercicios de Kegel o el uso de las bolas chinas.

6. Vida sexual activa

Otra forma de evitar la sequedad vaginal es precisamente el llevar una vida sexual activa y mantener relaciones sexuales de forma habitual. La actividad sexual ayuda a ejercitar la musculatura de la zona genital y a mantenerla activa. Además, ayudará a mantener el deseo y la excitación, para favorecer la lubricación natural.

Para ello será importante la masturbación o dedicar mucha atención a los juegos preliminares durante las relaciones íntimas. Una buena estimulación del clítoris aumentará la lubricación y favorecerá que el coito sea más placentero.

7. Tratamientos hormonales

Para los casos más graves y previa consulta con tu ginecólogo, existen algunos tratamientos para aumentar la hidratación de tu zona íntima. La terapia de hormona local consiste en aplicar dosis de estrógenos en esa zona, mediante una crema o en forma de óvulos, que favorecen la lubricación de la vagina de forma natural.

Existen otros tratamientos médicos como el el tratamiento por PRP (plasma rico en plaquetas), en el que se inyecta un suero en la vagina para lograr una regeneración de la pared vaginal y aumentar la mucosa, favoreciendo una mayor lubricación.

Ingrid Dalmau