Todo lo que necesitas saber sobre el Síndrome Premenstrual

1 year ago

Rosa Bengall

Este mal afecta a muchas mujeres y se caracteriza por una serie de síntomas que se presentan antes de la menstruación.

Este mal afecta a la mayoría de mujeres en edad fértil.
Este mal afecta a la mayoría de mujeres en edad fértil. Fuente: Unsplash

Faltan pocos días para que te venga la regla y sientes la proximidad de la fecha no tanto porque tengas a la vista el calendario como por las molestias recurrentes que mes a mes parecen recordártelo: Dolores de cabeza frecuentes, el abdomen inflamado en su zona más baja y sí, probablemente estés un poco más irascible que otros días.

¿Te suena? Si es así probablemente sufras el Síndrome Premenstrual (SPM).

¿Qué es el Síndrome Premenstrual (SPM)?

Cuando hablamos del SPM, nos referimos a una serie de alteraciones que padecen algunas mujeres durante los días previos a la regla, y son tanto de tipo físico como emocional.

La forma en la que afectan estos cambios en cada una de nosotras es variable: No todas presentamos las mismas molestias. Si bien son un conjunto de síntomas definidos, en algunos casos pueden ser sobrellevables y asumidos como propios de nuestra condición femenina.

Sin embargo, otras mujeres tienen que lidiar con inconvenientes mayores que llegan a interferir en el desarrollo normal de sus actividades diarias mientras el Síndrome Premenstrual dura.

El síndrome premenstrual se manifiesta en general durante la segunda fase del ciclo ovárico, entre los días 14 y 28, desapareciendo cuando empieza de nuevo la regla. En algunos casos puede durar sólo uno o dos días para después desaparecer y en otros llegar a producir un malestar más duradero o más intenso que condicione el transcurso de los días.

Causas

A día de hoy se desconocen las causas exactas que desencadenan los síntomas del SPM. Parece ser que las oscilaciones en los niveles de las diferentes hormonas que intervienen en el proceso de la ovulación estarían directamente relacionadas.

Debido a que se produciría un desequilibrio entre la progesterona y los estrógenos (cuando estos últimos aumentan por encima de lo normal) esto daría lugar a una retención de líquidos generalizada que produciría un aumento de peso, así como la hinchazón característica de algunas zonas.

Sin embargo, la realidad es que cada una de nosotras es un mundo y respondemos de manera distinta unas de otras a los cambios hormonales que se producen en nuestro organismo, por lo que resulta bastante complicado establecer un criterio claro a día de hoy.

De hecho, se cree que pudiera estar a su vez también condicionado por factores socio-culturales además de los de tipo biológico, y respecto a los de origen emocional pudiera tener relación con niveles bajos de endorfinas e intensificarse con el estrés.

¿A qué tipo de mujer afecta el SPM?

Puesto que se trata de un hecho íntimamente ligado con la menstruación, es obvio que afecta únicamente a las mujeres en edad fértil.

Se calcula que el síndrome premenstrual afecta hasta el 75% de las mujeres durante sus años con capacidad de ovulación, pero con mayor frecuencia se da en las que tienen estas características:

  • De edad próxima a los 30 años de edad.
  • Son madres de al menos un hijo.
  • Con antecedentes familiares de depresión.
  • Que hayan padecido depresión posparto.
  • En el caso de las que se acercan a los 40 años (edad a la que se aproxima la transición hacia la menopausia) los síntomas se intensifican.

Síntomas y señales

Entre los más habituales en el SPM estarían los siguientes:

  • Dolor de cabeza, lumbar y del bajo vientre.
  • Inflamación de los pechos y mayor sensibilidad al tacto.
  • Acné facial.
  • Aumento del apetito con preferencia por los dulces.
  • Abdomen distendido en la parte más baja.
  • Retención de líquidos generalizada con un ligero aumento de peso.
  • Irritabilidad y cambios de humor frecuentes.

¿Cómo aliviar los síntomas?

Cuando pensamos en tratar alguno de los efectos indeseados propios del síndrome premenstrual deseamos encontrar la solución que lo haga desaparecer por completo. Sin embargo, el desconocer las causas exactas que los origina dificulta encontrar la opción perfecta. Pero tranquila, porque con lo que sí contamos es con algunas pautas que poder seguir para suavizar los síntomas.

1. Priorizar el consumo de vegetales frescos

Sobre las pautas de alimentación sana que tenemos interiorizadas se trata de dar prioridad a los alimentos de origen vegetal y a ser posible crudos. Es una forma ideal de proporcionar un extra de minerales y vitaminas que pueden ayudarnos a minimizar las molestias.

2. Beber agua con frecuencia:

La retención de líquidos se produce por un exceso de sodio acumulado. Al consumir suficiente agua ésta ayuda a eliminar las cantidades que están de más para nuestro cuerpo.

3. Caminar y mantenerse activa

Si eres una persona deportista y te encuentras en condiciones de mantener tu rutina de entrenamiento durante esos días, no hay razón para que la cambies. Pero si por el contrario eres poco regular en la práctica de ejercicio, incorporar algún tipo de actividad suave puede mejorar notablemente tus síntomas.

Realizar alguna caminata suave, incluso integrada en tus desplazamientos diarios, ayudará a activar tu circulación y minimizará la retención de líquidos propia de estos días. Y si te animas a probar el yoga te sorprenderás cómo mejora de forma global tu estado personal, tanto física como emocionalmente.

4. Evitar excitantes, alcohol y tabaco

La cafeína, teína y bebidas energéticas pueden producir no solo alteraciones de tipo nervioso, sino también acentuar las hipoglucemias que son frecuentes en estos días.

Por otro lado, tanto el alcohol como el tabaco, lejos de aportar nada beneficioso, introducen sustancias tóxicas para el organismo que habrá que eliminar, requiriendo un esfuerzo adicional a nuestro cuerpo que le costará más asumirlo en estos días.

5. Optar por calmantes naturales

Cuando el dolor resulta insoportable podemos recurrir a analgésicos como el paracetamol o el ibuprofeno, aunque lo ideal sería poder aliviarlo de una manera más inocua. Para ello, sería conveniente prestar atención a las primeras señales de malestar que percibamos y atenderlas entonces.

La aplicación de calor seco en la zona del vientre o la lumbar de forma local o de agua fría durante la ducha para la inflamación de los pechos pueden ser algunas ideas que poner en práctica.

También podemos incluir algunas infusiones de manzanilla, tila o flor de naranjo como aliadas, puesto que no solamente contribuiremos a la hidratación, sino que también favoreceremos un estado más sereno para el organismo que nos ayudará a manejar mejor las situaciones.

6. Subir el ánimo

Es clave que intentes rodearte de un entorno positivo para contrarrestar las bajadas anímicas que se suelen producir durante estos días de una forma más acentuada.

Mímate todo lo que puedas y procura salpicar el día de momentos alegres y divertidos. Tu ánimo lo agradecerá, afrontarás con mucha más facilidad el paso de estos días complicados y seguro que te olvidas un poquito del molesto síndrome premenstrual.

Rosa Bengall