Ninfomanía (adicción al sexo): 10 claves para detectarla

La actividad sexual es una parte significativa de la vida de cualquier persona, pero puede convertirse en un problema serio.
Ninfomanía

Disfrutar de la vida sexual es uno de los más grandes placeres que tiene el ser humano, no solo como una fuente propia de satisfacción corporal, sino como una conexión íntima poderosa con otra persona.

El sexo puede dar paso a muchos escenarios, como las reconciliaciones o los nuevos amores, es esencial para la vida de pareja pues existe una vinculación especial que no se tiene con alguien más y además, nos trae múltiples beneficios para nuestra propia salud.

Las relaciones sexuales placenteras ayudan a reforzar el sistema inmunológico, moldear la figura corporal e incluso dar brillo y pureza a la piel. Nos llena de energía y nos complementa como un ser atractivo o sensual al conocer y explorar nuestra intimidad. Como puedes ver el sexo no tiene puntos en contra, pero ¿Te imaginas que algo tan sensacional se convierta en un problema cotidiano?

Las conductas sexuales compulsivas y son parte de las alteraciones de la salud mental. Una de las más conocidas es la Ninfomanía, ¿ya habías escuchado sobre ello? Si no es así, entonces sigue leyendo para que puedas conocer todo lo relacionado a la ninfomanía y cómo detectarla.

¿Qué es la Ninfomanía?

Es necesario aclarar en primer lugar que, el término “Ninfomanía” ya no se encuentra en uso para diagnóstico según el DSM-5 (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales en español). En su lugar se acuñó el término de ‘Hipersexualidad’ o también ‘Adicción al sexo’. El mismo se utilizó de igual manera como reemplazo para “Satiriasis” (Trastorno del sexo masculino).

Ahora si, definiremos lo que es la antiguamente llamada Ninfomanía. Se trata de un sub categoría de los trastornos de control de impulsos, en la cual las personas sienten un deseo desenfrenado y exagerado de satisfacer sus necesidades secuales de manera contínua. Esta condición se puede desencadenar tanto por el deseo sexual, como por la necesidad de satisfacer una demanda emocional.

Previamente al DSM-5 la expresión de Ninfomanía solamente se utilizaba para denominar la hipersexualidad femenina, ya que en los estudios realizados, así en como los casos diagnosticados, la población mayor del mismo fueron mujeres.

¿La hipersexualidad es una adicción?

Encontramos entonces en el DSM-5 a la Hipersexualidad como un sinónimo de Adicción al sexo, debido a sus características de frecuencia sexual aumentada y contínua, así como el deseo excesivo e incontrolable de la búsqueda de placer en las actividades sexuales. Pero, ¿podemos clasificarlo como una adicción?

Las adicciones son generalmente establecidas como la búsqueda compulsiva de estímulos satisfactorios para la persona, que brinden una sensación de alivio a un malestar emocional previo. Esto es causado por un desorden conductual o una alteración neuronal.

Sin embargo, en un estudio realizado en la Universidad de Cambridge en el año 2014, ha catalogado a la hipersexualidad más aproximadamente a un trastorno obsesivo-compulsivo, debido a que no existen suficientes evidencias para denominarlo una adicción. En su lugar, existen condiciones, costumbres o predisposiciones que llevan al trastorno sexual.

Conducta sexual compulsiva

Este es otro término con el cual podemos encontrar la Hipersexualidad dentro del DSM-5 ya que no posee su propia clasificación. Hay que aclarar en este apartado que, no todas las conductas sexuales son inapropiadas y se debe tener un cuidado muy minuciosos a la hora de diagnosticar pues se pueden confundir o globalizar algunos síntomas puntuales que no tienen nada que ver con una alteración conductual o neurológica.

La Ninfomanía tiene varios orígenes, los cuales pueden ser biológicos, al existir una alteración o sobreexcitación de la actividad cerebral dopaminérgica. Lo que conlleva a las personas a buscar sensaciones que liberen dopamina, llegando a ser dependientes de esto y ¿Saben cuál es la actividad ideal para ello? Así es, el sexo.

También puede derivarse como una sintomatología extra de otro trastorno mental, como lo es el Trastorno Borderline, el autismo o la Bipolaridad. Por el consumo de sustancias y fármacos opuestos a la dopamina. O por lesiones cerebrales en las regiones frontales-temporales que controlan los impulsos sexuales.

Sintomatología de la Ninfomanía

La mejor forma de detectar la Ninfomanía es conociendo su sintomatología clínica, por eso presta atención a lo siguiente.

1. Deseo sexual insaciable

Es el primer indicio de la aparición de esta compulsión sexual. Esto hace referencia a las apetencias constantes e incontrolables de tener sexo varias veces al día, en cualquier momento de este y sin importar el lugar donde la persona se encuentre. Bien sea con una o varias personas. Incluso, derivan en masturbaciones desmedidas para satisfacerse por su cuenta, que pueden llegar a lastimar el área vaginal.

2. Altos niveles de líbido

Las ansias continuas de mantener actividad sexual son productos de los altos niveles de líbido de la mujer. la libido se define como el deseo sexual de una persona, se cree que es un comportamiento primitivo de satisfacción y reproducción. Para el psicoanálisis representa la base de la pulsión de la vida, es decir, lo que nos causa placer.

Sin embargo, cuando existen niveles demasiado elevados de la libido, este se convierte en un trastorno que afecta a la persona y a sus parejas sexuales ya que es incapaz de lograr la satisfacción sexual a través del orgasmo y siempre irá en búsqueda de más.

3. Pornografía desmedida

Las personas que padecen de hipersexualidad tienden a ver porno en cantidades desmesuradas, no solo en su casa, sino además en el trabajo, en clases o en cualquier lugar sin importar si es público o privado. Ya que lo ven como una forma de experimentar cosas nuevas en cualquier momento, por lo menos en su mente.

4. Compulsión

La búsqueda desesperada por complacer su apetito sexual lleva a las mujeres que sufren de ninfomanía a mantener relaciones sexuales casi en cualquier lugar, circunstancia y momento. Lo que puede incurrir en conductas de riesgo y peligros para su integridad física y emocional. Esto se debe a que en dichas situaciones tienden a no razonar, solo se dejan llevar compulsivamente por sus deseos.

Es por lo mismo que la hipersexualidad está muy ligada a la sintomatología del trastorno límite de la personalidad y los episodios de manía del trastorno bipolar.

4. Desencadenamiento de parafilias

Hay que resaltar que estas compulsiones sexuales están por completo fuera del control de la persona que lo padece, es casi como si fuera presa y títere de su deseo sexual e hiciera todo lo que este le pide. Por lo cual es muy fácil que la hipersexualidad de paso a las parafilias sexuales y los comportamientos inadaptados, como el acoso y la infidelidad. Pues, es una nueva experiencia que puede brindarles el placer que tanto anhelan.

5. Elección libre

Las mujeres ninfómanas no distinguen si tienen relaciones sexuales con un hombre o una mujer, para ellas eso no tiene la más mínima importancia, ya que lo que buscan es complacer su libido. Es más, las mujeres ninfomanas buscan precisamente experimentar con diversas personas porque sienten que una sola no las satisface lo suficiente.

6. Dificultad por la satisfacción

Esta dificultad por la satisfacción no solo es porque se acuesten con una sola persona, sino porque en sí, son incapaces de conseguir un orgasmo durante el acto sexual. Lo cual las llena de frustración y en lugar de ocurrir una disminución en la libido, es solo motivación para ir en búsqueda de más. Sin embargo, esto se convierte en un círculo vicioso con el mismo final insatisfactorio.

7. Agravamiento de síntomas negativos

Las mujeres con ninfomanía no solo padecen de una insatisfacción sexual propia, sino que además tienen sentimientos recurrentes negativos. Como soledad, tristeza, ansiedad, desesperanza, estrés constante e incluso inseguridad y depresión. Pues también buscan afecto a través del sexo, pero como no tienen control de este último, es imposible conseguir el primero.

8. Problemas emocionales interpersonales

El problema de conseguir afecto se debe porque no son buenos creando vínculos interpersonales significativos o de larga duración, bien sea amistades, colegas laborales o resintiendo las relaciones familiares, ya que solo buscan mantener relaciones sexuales. Lo que impide mantener un contacto más profundo con cualquier persona.

9. Problemas en su rutina

Otro factor es que esta compulsión por el sexo afecta otras esferas de su vida, como la académica, laboral, familiar o interpersonal. Además de tener dificultad para crear y mantener cualquier tipo de vínculo con las personas, les cuesta concentrarse, desarrollarse y actuar en actividades comunes, tienen bajo rendimiento y tienden a ser descuidados con sus responsabilidades.

10. Incapacidad de renunciar

Como ya lo mencionamos, las personas que sufren de hipersexualidad no tienen control de sus deseos y sus comportamientos sexuales. Por lo que también les cuesta renunciar a estos, sin importar cuánto afecte a las otras áreas de desarrollo de su vida o el peligroso que suponga para su integridad.

Aunque muchas mujeres ninfómanas intentan controlar sus impulsos, sin la guía y el tratamiento adecuado recaen con facilidad.

Tratamiento para este trastorno

Las conductas sexuales compulsivas pueden tratarse y controlarse, es un largo y desafiante proceso, pero es la mejor manera de hacerle frente.

1. Tratamiento psicológico

El tratamiento de cabecera contra las conductas sexuales compulsivas es la intervención psicológica, para descubrir el origen de la alteración, abordar la compulsión, lograr controlar los impulsos sexuales y finalmente conseguir la adaptación social.

La terapia más recomendada para estos casos es la cognitiva conductual, ya que se pueden dar las herramientas necesarias para cambiar el sistema de creencias de la persona, lo cual incide en sus conductas, pensamientos y emociones a través de otras actividades socialmente aceptables para conseguir gratificación personal.

2. Asistencia psiquiátrica

Este tratamiento está mayormente indicado para las personas que presentan hipersexualidad como parte de la sintomatología de otros trastorno. El cual necesita una revisión y seguimiento más rígido. Este se complementa con la psicoterapia.

3. Fármacos psiquiátricos

La medicación que se recomienda para estos casos son aquellos que regulen el estado de ánimo, para que reduzcan la actividad dopaminérgica cerebral y no exista la necesidad constante de ir en búsqueda de actividades satisfactorias. Esto se indica casi en exclusividad cuando la hipersexualidad deriva de otro trastorno.

4. Otras terapias

Existen otras terapias como grupos de apoyo, intervenciones de pareja o programas de mindfulness. Las cuales pueden beneficiar a la persona a recuperar el control de su vida, al ver que no están solas, que pueden compartir sus problemas y que puedan sentirse más seguras de sí mismas.

Para afrontarla ninfomanía o confrontar a alguien que padezca de hipersexualidad, es necesario tener empatía, hacerle saber que tiene un problema que los afecta notoriamente y que pueden tener una salida para recuperar su vida normal.

Elvira Cuesta

Elvira Cuesta

Psicóloga clínica

Elvira Cuesta (Madrid, 1994) es Graduada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid y es Máster en Psicología General Sanitaria por la Universidad de Barcelona. Está especializada en periodismo científico, y es colaboradora habitual en revistas como La Guía Femenina y MedSalud.