Trastorno esquizotípico de la personalidad: ¿qué es?

Este trastorno psicológico implica dificultades serias en las relaciones interpersonales, además de otros síntomas.
Trastorno esquizotípico de la personalidad

El trastorno esquizotípico de la personalidad lo padece hasta un 3% de la población general. Las personas que lo padecen, presentan un marcado déficit en las relaciones interpersonales. Además, pueden manifestar comportamientos y pensamientos particulares o extraños.

En este artículo te explicaremos con más detalle en qué consiste este trastorno, quién habló de él por primera vez, cómo fue su evolución en el DSM y cuáles son sus 11 características fundamentales.

Trastorno esquizotípico de la personalidad: ¿qué es?

El trastorno esquizotípico de la personalidad es uno de los 10 trastornos de la personalidad (TP) del DSM-5 (Manual Diagnóstico de los Trastornos Mentales) y de la CIE-10 (Clasificación Internacional de Enfermedades).

Se caracteriza por un marcado déficit en las relaciones sociales e interpersonales, asociado a un malestar agudo y a una capacidad reducida para las relaciones personales.

Este trastorno de personalidad surgió con el término de “esquizofrenia latente” propuesto por Eugen Bleuler, psiquiatra y eugenista suizo. Es decir, fue este psiquiatra quien habló por primera vez de este TP. Sin embargo, fue otro autor, S. Rado, en 1956, quien acuñó el término “trastorno esquizotípico de la personalidad”.

Rado acuñó el término para hacer referencia a aquellos pacientes que no llegaban a descompensarse en trastornos esquizofrénicos (esquizofrenia propiamente dicha), y que podían llegar a tener una vida “normal”. Es decir, sin delirios ni alucinaciones, y sin síntomas psicóticos.

Revisión histórica

El trastorno esquizotípico de la personalidad se incorporó por primera vez en el DSM, en su tercera edición (DSM-III), en el año 1980, cuando se separó la variante límite de la psicosis.

En la revisión de esta tercera edición del DSM (DSM-III-TR), se añade un criterio nuevo en el trastorno, que son los comportamientos excéntricos. Además, se suprimen otros dos síntomas (síntomas disociativos): la despersonalización y la desrealización.

En la cuarta versión del DSM-IV, la caracterización y definición de este trastorno no sufre cambios importantes, como tampoco ocurre en su última versión (DSM-5).

Un dato curioso es que el trastorno esquizotípico de la personalidad no está incluido en la CIE-10 como un trastorno de la personalidad, sino como un trastorno que forma parte del espectro de los trastornos esquizofrénicos.

Algunos datos

El trastorno esquizotípico de la personalidad afecta a un 3% de la población general, una cifra bastante elevada. Por otro lado, es un poco más frecuente en hombres que en mujeres. Las personas que padecen este trastorno de la personalidad, es más probable que tengan familiares de primer grado con esquizofrenia u otros trastornos psicóticos.

Es decir, se considera un trastorno del espectro esquizofrénico (al menos así es en la CIE-10). Además, se han encontrado marcadores biológicos afines a los de la esquizofrenia en las personas con este TP.

Características

Las características que vamos a exponer sobre el trastorno esquizotípico de la personalidad hacen referencia a los diferentes criterios diagnósticos para tal TP, tanto del DSM como de la CIE.

Vamos a ver sus 11 características más importantes a continuación.

1. Ideas de referencia

Una de las características principales del trastorno esquizotípico de la personalidad es la existencia de ideas de referencia por parte del sujeto que lo padece. Es decir, la persona siente constantemente (o en un gran número de ocasiones) que los demás hablan de ella.

Se siente siempre aludida, y tiene tendencias “paranoicas”. Estas ideas de referencia, pero, no llegan a ser delirantes (no constituyen un delirio propiamente dicho).

2. Creencias raras o pensamiento mágico

Las personas con trastorno esquizotípico de la personalidad también manifiestan creencias raras o pensamientos mágicos. Estas creencias o pensamientos no son propios de su cultura, es decir, se consideran “alejados” de la normalidad.

3. Experiencias perceptivas inusuales

Estas experiencias perceptivas inusuales, no llegan a ser alucinaciones; es decir, no “ven” nada que realmente no existe, por ejemplo. Sin embargo, se trata de experiencias “extrañas”, poco habituales (por ejemplo tener la sensación de que alguien les sigue constantemente, “notar” cosas raras, etc.).

Es decir, se trata por ejemplo de ilusiones corporales, manifestaciones de despersonalización o de desrealización, etc.

4. Pensamiento y lenguaje raros

Las personas con este trastorno de la personalidad también presentan un pensamiento y un lenguaje peculiar. Utilizan expresiones o construcciones poco habituales cuando interactúan con los demás, y esto se extrapola a su pensamiento.

Así, tanto su pensamiento como su lenguaje suele ser vago, metafórico, circunstancial, estereotipado o extraordinariamente elaborado. Cuando hablas con estas personas, puedes tener la sensación de que “hablan raro” o de que “no se las entiende”. Estas alteraciones que mencionamos, pero, a menudo son sutiles, y no llegan a constituir una clara incoherencia en el lenguaje y/o pensamiento.

5. Suspicacia e ideación paranoide

Otro rasgo característico del trastorno esquizotípico de la personalidad es la suspicacia y la ideación paranoide. Son personas “paranoicas”, con tendencia a pensar que los demás están constantemente hablando de ellas, criticándolas, escondiéndoles cosas, “conspirando” contra ellas, actuando con alevosía, etc. Además, se muestran desconfiadas de los demás.

6. Afectividad inapropiada o restringida

En el terreno emocional y afectivo, también existen alteraciones. Así, su afectividad es inapropiada o restringida; esto quiere decir que tanto pueden comportarse de forma no acorde al contexto, o expresar emociones “no ajustadas” o “coherentes” con la situación”, como expresar muy pocas emociones (afectividad restringida).

Esto, lógicamente, les afecta en sus relaciones sociales, que resultan dificultosas.

7. Conducta o apariencia extraña

Las personas con trastorno esquizotípico de la personalidad también pueden presentar conductas consideradas “raras”, o desviadas de la normalidad.

Su apariencia también puede ser extraña (esto incluye su manera de vestir, por ejemplo, no ajustada a la época del año o a los “códigos” de vestimenta). Así, son personas, que si las conocemos, podemos pensar que son “extrañas”.

8. Falta de amigos íntimos o de confianza

Generalmente estos sujetos no tienen amigos íntimos o de confianza (más allá de sus familiares de primer grado), debido a sus déficits sociales.

9. Ansiedad social

Los sujetos con trastorno esquizotípico de la personalidad también presentan una marcada ansiedad social (o simplemente, ansiedad), que además, no disminuye con la familiarización; esta ansiedad social se debe, más que a un juicio negativo de uno mismo, a temores paranoides.

Es decir, las ideaciones paranoides ya comentadas pueden hacer que estas personas eviten el contacto social y se acaben aislando.

10. Rumiaciones obsesivas

Estas personas también pueden manifestar rumiaciones obsesivas (no se resisten a ellas de forma interna), especialmente sobre contenidos agresivos, sexuales o dismórficos.

11. Episodios “casi” psicóticos

Aunque el trastorno esquizotípico, en lo que se diferencia de la esquizofrenia, es en que no aparecen brotes psicóticos, sí es cierto que pueden aparecer episodios “casi” psicóticos; estos, pero, son ocasionales y transitorios.

Consisten, por ejemplo, en alucinaciones visuales o auditivas, ideas pseudodelirantes (como ya hemos visto), etc., desencadenadas sin una provocación externa.

Referencias bibliográficas

  • Álvarez, E. (2000). Personalidad esquizotípica y marcadores cognitivos. Correlatos cognitivos en la esquizotipia psicométrica. Tesis Doctoral, Universitat de Barcelona.

  • American Psychiatric Association. (2002). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (4ª edición, texto revisado). Barcelona: Masson.

  • American Psychiatric Association –APA- (2014). DSM-5. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Madrid: Panamericana.

  • OMS (2000). CIE-10. Clasificación internacional de enfermedades, décima edición. Madrid. Panamericana.

Laura Ruiz Mitjana (Barcelona, 1993) es graduada en Psicología por la Universitat de Barcelona, con Máster en Psicopatología Clínica Infantojuvenil por la Universitat Autònoma de Barcelona. Se especializó en Trastornos del Neurodesarrollo. Actualmente trabaja como Psicóloga infantil en la Associació Catalana del Síndrome X Frágil y es redactora de contenidos de psicología y neurociencias en portales como MedSalud y Psicología y Mente.