Los 5 tipos de té, su origen y sus propiedades

5 months ago

Margarita Luna

El té es una de las bebidas más saludables y existen diferentes variedades con distintos beneficios.

Existen muchas variedades de las que se pueden hacer múltiples mezclas.
Existen muchas variedades de las que se pueden hacer múltiples mezclas. Fuente: Pexels

El té es esa deliciosa bebida que podemos tomar a cualquier hora del día, frío o caliente, solas en casa o para acompañar una buena charla entre amigas; que además nos ofrece diferentes sabores, aromas y presentaciones, pues existen varios tipos de té y mezclas de ellos para nunca cansarnos de tomarlo.

Los más populares son el té negro o el té verde, pero existen muchas variedades de té con múltiples beneficios y propiedades. Por eso te enseñamos los 5 tipos de té principales que existen, esenciales para entender la gran cantidad de mezclas que puedes preparar a la hora de tomar el té.

Qué es el té

El té es una bebida tradicional con mucha historia en su camino, muy apetecida por las culturas asiáticas o por los ingleses en su momento (de ahí que incluso exista una clase de té llamado té inglés). Hoy en día, está más presente que nunca en nuestras vidas. De hecho, el té es la segunda bebida más tomada después del agua.

Se trata de una bebida que se hace a partir de las hojas del árbol del té, más específicamente, de la planta Camellia sinensis, un arbusto originario del sudeste asiático.

Las hojas, independiente del tipo de té que sean, se caracterizan por su aporte de estimulantes como la cafeína y la teína, y de antioxidantes como la catequina y las isoflavonas. Estas hojas simplemente se infusionan y el té queda listo para beber tras unos cuantos minutos.

El origen del té como bebida

Como te comentamos, la planta del té es originaria de el este y sur de Asia. Quienes han estudiado los orígenes y trayectoria del té consideran que empezó a tomarse en el segundo milenio a.C. en China por la dinastía Shang, pero su consumo estaba limitado al uso medicinal de la planta. Tiempo después empezó a tomarse como bebida estimulante y posteriormente se volvió parte del estilo de vida de las personas.

Muchos años después el té llegó al territorio europeo, más específicamente en el siglo XVI, gracias a las rutas comerciales de la época entre Portugal y China. En este momento se popularizó especialmente en el Reino Unido, lo que hizo que empezaran a cultivar la planta y producir el té en una de sus colonias, la India, para dejar de depender del suministro chino.

Hoy en día tanto China como el Reino Unido son los principales productores de los diferentes tipos de té.

Cómo se produce el té

Los diferentes tipos de te pasan por un proceso de producción similar que consiste en 5 fases. Empieza con la recolección de las hojas té que se retiran de la planta para que se marchiten, que es la segunda fase. Cuando están marchitas, se les da forma a las hojas enrollándolas y cuando están listas, se dejan al aire para que se oxiden. Por último dejamos que las hojas se sequen y listo.

Ahora bien, de cómo intervengamos este proceso y los tiempos que le demos a cada fase surgen las distintas variedades de té y dependiendo de cada planta surgen los diferentes tipos de té, claro está. El sabor y el aroma del té puede variar entre sabores intensos, amargos, colores fuertes, sabores afrutados, perfumados, colores suaves y sabores más sutiles.

Los 5 tipos de té y sus propiedades

El proceso de globalización ha permitido que lleguen a nosotros distintos tipos de té de todas partes del mundo en su variedad de aromas, colores y sabores, y todos ellos hacen parte de nuestro estilo de vida. Hasta tal punto que cada vez surgen nuevas marcas y mezclas diferentes que pueden confundirnos un poco a la hora de elegir qué té queremos tomar.

Lo más fundamental es conocer los 5 tipos de té a partir de los cuales se pueden hacer mezclas, para que te decidas por el que más te guste, ya sea por su sabor, aroma o propiedades. Recuerda que en general, los tipos de té varían en su proceso de oxidación.

1. Té negro

El té negro es el clásico té de los ingleses y se caracteriza porque tiene un proceso de oxidación mucho más largo que el de los otros tipos de té, de ahí su color, aroma y sabor intensos. Lo puedes tomar solo con agua o puedes agregar leche y azúcar, como en la tradición inglesa. Si lo dejas reposar durante 3 minutos, tu taza de té negro te dará 40 mg de cafeína en promedio.

Existen muchas variedades de este té, como los populares English Breakfast y Earl Grey en todos sus matices, pues las mezclas frutales le vienen muy bien. En todo caso, este fue el té más popularizado hasta hace unos años, después de la apertura comercial China y el más actual boom del té verde, conocemos más cotidianamente los otros tipos de té.

2. Té verde

Al contrario del té negro, este tipo de té se logra con una mínima oxidación de las hojas y es por esto mismo que su nivel de cafeína es menor y su color, aroma y sabor mucho más suaves. El té verde sigue siendo el té más popular en el este de Asia, en países como China, Japón y en el Tibet. Eso sí, consumen distintas variedades que curiosamente se logran a partir de la manera en la que enrollan las hojas después de que se marchitan ligeramente.

El té verde se ha popularizado en occidente por sus propiedades para ayudar a perder peso, pues se dice que tiene un efecto diurético, porque ayuda a disminuir los depósitos de grasa en el hígado y también se conoce como uno de los mejores antioxidantes naturales.

Cuando prepares este tipo de té en cualquiera de sus variedades, procura calentar el agua pero que no hierva, así conservarás mejor su sabor y sus propiedades.

3. Té rojo o Pu-erh

Otro de los tipos de té que se obtienen de la planta Camellia sinensis y que tiene un proceso de producción largo, pues se somete a un proceso de fermentación que puede durar entre unos meses e incluso décadas. Como en el vino, el té rojo mejora según el tiempo de fermentación y es por esto que puede ser un tanto más costoso en algunas ocasiones.

El Pu-erh tiene un color rojo intenso, por lo algunos lo confunden con el té negro, pero ten presente que el té negro no se deja fermentar y esta es una diferencia fundamental. Su sabor es muy particular y diferente al de los otros tipos de té y contiene poca cafeína.

4. Té blanco

El té blanco es un tipo de té muy suave, con un aroma y sabor muy sútil pero delicioso. Algunos le llaman el té de la juventud por su contenido de antioxidantes y porque es un té jóven. Esto quiere decir que para producirlo se toman las hojas de té más jóvenes, específicamente las yemas más tiernas de las primeras hojas de té, y se seca muy rápidamente para evitar la fermentación.

Su color es bastante claro y es posible que incluso veas pequeños pelitos en la infusión, que son las pelusas de la yema. Al estar elaborado a partir de hojas jóvenes, el té blanco es otro tipo de té que puede ser un poco más costoso que los demás.

5. Té azul o Oolong

El Oolong, que se traduce como dragón negro, es un té que tiene un proceso de oxidación que se encuentra justo en el medio entre el intenso té negro y el sutil té blanco. Su sabor y aroma tiene toques florales y frutales muy dulces y suaves y un tanto marinos cuando se mezcla con algas.

Margarita Luna