Los 3 tipos de estrés (y sus características)

Esta afectación psicológica complica la vida a muchas personas, y puede presentarse de tres formas diferenciadas.
Tipos de estrés

El estrés es algo que nos afecta diariamente a muchas personas. Es un estado psicofisiológico que tiene repercusiones en nuestra vida diaria, a nivel social, académico, profesional y de salud.

Pero no existe un único tipo de estrés. Concretamente, existen tres grandes tipos de estrés. En este artículo conoceremos los 3 tipos de estrés: sus características, causas y síntomas. Primero, pero, explicaremos en qué consiste el estrés.

¿Qué es el estrés?

Muchos hablan de estrés, pero ¿sabemos qué es realmente? Se trata de una respuesta del organismo ante las demandas o exigencias del entorno, que la persona no puede afrontar de forma adecuada por insuficiencia de recursos.

A nivel sintomático puede expresarse de diferentes maneras: ansiedad, malestar, cansancio, fatiga, agotamiento físico y mental, migrañas, tensión, síntomas depresivos, dificultades para dormir, irritabilidad, sobreexcitación, nerviosismo, etc.

El estrés es un factor de riesgo para la salud física y mental de las personas; es por ello que resulta de gran importancia prevenirlo y tratarlo de forma adecuada en el caso de que aparezca. Existen diferentes tipos de estrés, como veremos más adelante.

Sintomatología

Los síntomas del estrés, como hemos visto, son diversos. Concretamente, los síntomas que origina el estrés se agrupan en cuatro tipos:

  • Conductuales: evitación, insomnio, dificultades para terminar el trabajo, llanto, temblores...
  • Emocionales: irritabilidad, desasosiego, preocupación, depresión, dificultades para relajarse...
  • Psicofisiológicos: tensión muscular, cefalea tensional, vómitos, estreñimiento, rechinar de dientes...
  • Cognitivos: pensamientos ansiógenos y catastrofistas, dificultad para concentrarse…
  • Sociales: tendencia a buscar a otras personas o a evitarlas, cambios en la calidad de las relaciones...

Los 3 tipos de estrés (y cómo te pueden afectar)

En realidad, el estrés no es un concepto unitario, sino que existen diferentes tipos de estrés, en función de sus características, de su temporalidad, origen (etiología), etc.

Vamos a ver los 3 tipos de estrés que existen; de cada uno, explicaremos sus características generales, así como las causas que lo originan y los síntomas que provocan:

1. Estrés agudo: características

El primero de los tipos de estrés es el estrés agudo, que se desencadena como reacción a una exigencia del entorno que es puntual (ocasional). Esta exigencia también puede ser una presión por parte del medio o de las personas del entorno. Se trata del tipo de estrés más frecuente.

Así, puede aparecer en la vida de cualquier persona; la parte positiva es que es un estrés relativamente fácil de tratar, a diferencia de los otros dos.

1.1. Causas

Las causas del estrés agudo pueden ser muy diversas: por ejemplo un nuevo empleo, un cambio de ciudad, sufrir un maltrato puntual, las exigencias en el trabajo, las exigencias en los estudios, cambiar de escuela, etc.

Todas estas causas comparten la misma característica, y es que la persona no dispone de los recursos psicológicos, conductuales y/o cognitivos suficientes para hacer frente a las demandas o exigencias del entorno.

1.2. Síntomas

Los síntomas típicos del estrés agudo incluyen un cansancio generalizado, manos y pies fríos, sobreexcitación, sentimientos depresivos e incluso ansiosos. Por otro lado, puede aparecer una tensión generalizada.

2. Estrés agudo episódico: características

El segundo de los tipos de estrés que vamos a explicar es el estrés agudo episódico. En este caso, se trata de un estrés agudo como el anterior, pero además recurrente; es decir, se va repitiendo a lo largo del tiempo.

Así, la persona que lo sufre puede llegar a sentirse atrapada en una especie de “espiral” estresante de la que tiene la sensación que jamás podrá escapar. Esta espiral implica tal nivel de exigencias y de responsabilidades al individuo, que le acaban generando niveles elevados de estrés.

Las exigencias, en realidad, son más bien autoimpuestas por la persona, en un estado elevado de autoexigencia.

2.1. Causas

Igual que en el caso anterior, en el estrés agudo episódico las causas pueden ser muy diversas. Algunos ejemplos de estas son: sufrir acoso escolar de forma recurrente pero puntual (bullying), sufrir acoso en el trabajo (mobbing), recibir amenazas, sufrir situaciones de maltrato, etc.

De la misma forma que ocurre en el estrés agudo, todas las causas del estrés agudo episódico comparten la característica de que el individuo se siente sobrepasado, y no puede responder de forma adecuada a las exigencias del medio (por la insuficiencia de recursos).

2.2. Síntomas

A nivel sintomático, las personas con estrés agudo episódico muestran los siguientes síntomas (o algunos de ellos): irritabilidad, nerviosismo, ansiedad, malestar y cansancio. Son personas que pueden culpabilizar a los demás de problemas propios, por el estado en el que se encuentran.

Además, aparece un pesimismo marcado y una gran negatividad; así, estas personas lo ven todo negro e incluso sienten que nunca “escaparán” de dicha situación.

Otros síntomas de este tipo de estrés que pueden aparecer son: migrañas, dolor (tensional), presión en el pecho, vulnerabilidad a padecer enfermedades del corazón, hipertensión arterial, etc.

3. Estrés crónico: características

El tercero de los tipos de estrés es el estrés crónico, que suele ser el más grave. Se trata de un estrés más prolongado en el tiempo; puede durar meses, e incluso años. Su nivel de intensidad puede ir variando, pero su característica definitoria es que perdura en el tiempo. Así, el individuo que sufre un estrés crónico padece un gran desgaste a nivel físico y emocional, que acaba siendo constante.

La persona que lo sufre también se siente atrapada, igual que en el caso anterior, pero esta vez de forma mucho más prolongada (ya que el tipo de estrés anterior era episódico).

De esta manera, el individuo no sabe qué hacer para solucionar sus problemas y para frenar esta gran fuente de estrés; por ello, en muchas ocasiones, acaba por dejar de buscar soluciones (se sumerge en una especie de indefensión aprendida).

3.1. Causas

Pero, ¿qué situaciones vitales pueden desencadenar en un estado de estrés crónico? Por ejemplo una situación de pobreza, vivir en el seno de una familia disfuncional y desestructurada, perder el empleo y permanecer mucho tiempo en el paro, etc.

A veces el origen de este tipo de estrés es un hecho traumático vivido durante la infancia (abusos sexuales, maltrato psicológico…), que acaba influyendo en la personalidad del individuo.

3.2. Síntomas

Los síntomas del estrés crónico incluyen: síntomas depresivos, fatiga (a nivel físico y/o emocional), riesgo de desarrollar otras enfermedades (por ejemplo enfermedades cardíacas, enfermedades cutáneas, enfermedades del aparato digestivo, etc.) así como riesgo de desarrollar adicciones (abuso de alcohol u otras drogas), insomnio, síntomas ansiosos, etc.

Por otro lado, también pueden aparecer sentimientos de inseguridad o una sensación de indefensión aprendida (tener la sensación de que ya “nada depende de nosotros” y dejar de buscar soluciones a los problemas).

El estrés crónico, si se mantiene durante mucho tiempo y es de suficiente intensidad, puede acabar originando un infarto de miocardio u otras enfermedades (por ejemplo un ictus).

También pueden aparecer ideas de suicidio, cuando la situación ya no se puede soportar más y “sobrepasa” al individuo. Así, el síntoma más grave del estrés crónico es la muerte, que puede llegar a través del suicido, de la violencia, un ataque al corazón, el cáncer, etc.

Referencias bibliográficas

  • Amigo, I. (2012). Manual de Psicología de la Salud. Madrid: Pirámide.

  • Belloch, A., Sandín, B. y Ramos, F. (2010). Manual de Psicopatología. Volumen II. Madrid: McGraw-Hill. (Temas 1 y 12).

  • Buceta, J.M., Bueno, A.M. (1995). Psicología y Salud: Control del estrés y trastornos asociados. Madrid: Dykinson.

  • Miller, L., Smith, A. y Rothstein, L. (1994). The Stress Solution: An Action Plan to Manage the Stress in Your Life. Pocket Books,

Laura Ruiz Mitjana (Barcelona, 1993) es graduada en Psicología por la Universitat de Barcelona, con Máster en Psicopatología Clínica Infantojuvenil por la Universitat Autònoma de Barcelona. Se especializó en Trastornos del Neurodesarrollo. Actualmente trabaja como Psicóloga infantil en la Associació Catalana del Síndrome X Frágil y es redactora de contenidos de psicología y neurociencias en portales como MedSalud y Psicología y Mente.