12 consejos para cuidar tu corazón y que esté sano

1 month ago

Dolores Agüero

Una selección de simples pero imprescindibles directrices para que nuestro corazón esté sano y fuerte.

12 consejos para cuidar tu corazón y que esté sano

Los malos hábitos pueden adueñarse de nuestra vida sin que seamos demasiado conscientes de ello. Cuando esto pasa, nuestra salud se resiente, y uno de los órganos que más sufre es el corazón.

En el artículo de hoy veremos cuáles son las mejores maneras de cuidar el corazón y mantenerlo sano y activo. Gracias a unos sencillos consejos podemos mejorar la salud de nuestro corazón, y a la vez, nuestra calidad de vida. A veces solamente hace falta parar un momento para reflexionar y cambiar viejas malas costumbres o añadir ciertos hábitos saludables.

Las mejores 12 recomendaciones para cuidar el corazón

Muchas veces solamente cambiando pequeñas cosas en nuestra vida podemos obtener un gran retorno. Con la edad es más fácil darnos cuenta que nos conviene aparcar viejos malos hábitos y abrazar nuevas costumbres. Vemos que es fundamental para mejorar nuestra calidad de vida.

Si mantenemos el corazón sano, el riesgo de enfermedades cardiovasculares va a disminuir. No hay que olvidar que la enfermedad isquémica de corazón es la causa número 1 de muerte en el mundo, y el infarto es la segunda (OMS, 2016).

1. Usar más nuestro cuerpo

En nuestro día a día usamos ascensores y cogemos transportes públicos, pero es muy recomendable dar pequeñas dosis de ejercicio a nuestro cuerpo. Subir tres plantas es muy bueno para tener un corazón sano, así que es mejor ir olvidando el ascensor en general. Por otro lado, si tenemos el trabajo a 20 minutos andando, probablemente no tenga mucho sentido tardar 10 minutos en tren para dormir 10 minutos más.

2. Caminar

A veces no damos a las cosas sencillas el valor que merecen. Solamente caminar entre 20 y 30 minutos seguidos durante un día tiene unos efectos maravillosos para nuestra salud cardiovascular. Esta cantidad de tiempo es suficiente como para que, solamente andando, podamos tener un corazón más sano y fuerte. Solo hace falta caminar un poco cada día para reducir el riesgo global de enfermedad cardiovascular.

3. Hacer jogging o correr

Ir a paso rápido o correr también beneficia mucho a nuestro corazón. Cada uno debe conocer sus límites, y lo más importante es hacer algo de modo frecuente y durante el tiempo comentado anteriormente. Correr dos días a la semana por encima de nuestras posibilidades durante una hora es peor para nuestro corazón que mantener una actividad regular de menos duración.

4. Entrenamiento de fuerza

A veces tendemos a pensar que hacer pesas es contraproducente para el corazón, y que eso solamente es para quienes quieren agrandar sus músculos. Nada más lejos de la realidad. Científicamente se ha demostrado que entrenar con pesas es muy bueno para la salud cardiovascular. Eso sí, debemos adaptar el peso según nuestras condiciones físicas iniciales. Luego, podemos ir adaptando algún plan más ambicioso si queremos.

5. Hacer ejercicio en general

Antes hemos visto que caminar o correr nos aporta mucha salud, pero obviamente se debe hacer extensivo a cualquier tipo de actividad física. Dentro de nuestras posibilidades, cualquier actividad física garantiza que nos movemos en magnífica para nuestro corazón. Sea la actividad que sea, desde natación a pádel, nuestro corazón va a trabajar y a la larga lo vamos a agradecer.

6. Dieta saludable

Juntamente con el ejercicio, la dieta es fundamental para la prevención de problemas cardíacos y cardiovasculares en general. Debemos comer muchas más fruta, verdura y granos integrales de lo que está comiendo la media de la población. Contrariamente, comer demasiadas grasas saturadas, azúcares, carbohidratos refinados y productos procesados provenientes de la industria alimentaria es perjudicial para nuestro corazón.

7. Evitar la sal

La sal provoca que nuestra presión arterial suba. Es un problema que de entrada no parece grave pero que puede pasar factura de forma seria a nuestro corazón. Cuando hay hipertensión, el corazón tiene que trabajar mucho y aparecen problemas asociados, como el engrandecimiento de sus paredes. Debemos mantener este órgano tan importante sano y joven para tener más calidad de vida, salud, y esperanza de vida.

8. Tomar alimentos con omega-3

Los alimentos que contienes ácidos grasos esenciales omega-3 ayudan mucho a nuestro corazón. Se trata de un tipo de grasa saludable que ayuda a mejorar la salud cardiovascular. No existen muchas fuentes de ácidos grasos omega-3, pero destacamos: pescado azul (sardinas, atún, caballa, etc.), frutos secos (nueces, avellanas, almendras, etc) y semillas de chía y de lino.

9. Evitar el estrés

La ansiedad y el estrés perjudica de forma grave el corazón. Cuando estamos en estas condiciones, la frecuencia cardíaca y la tensión arterial suben, y además los vasos sanguíneos sufren un endurecimientos. No hace falta decir que todas estas condiciones son perjudiciales para nuestro corazón, que se ve obligado a trabajar más y en unas condiciones adversas.

10. No trabajar demasiado

Trabajar demasiado es perjudicial para nuestro corazón. Se ha demostrado científicamente que las personas que trabajan más de 45 horas a la semana tienen más riesgo de sufrir enfermedades coronarias que el resto de la población. Tener una buena calidad de vida debería ser lo primero. Si ves que el trabajo está siendo demasiado exigente tal vez sería buena idea pensar en cambiar de actividad profesional.

11. Dejar de fumar

Fumar es de lo peor para nuestra salud. Para mantener un corazón sano, así como todo el sistema cardiovascular y toda salud integral, deberías evitar exponer a tu cuerpo al tabaco a toda costa. Dejar de fumar es un paso imprescindible para cuidar tu corazón, pues se mejora la circulación de los vasos sanguíneos y los tejidos no sufren el desgaste ocasionado por las sustancias perjudiciales que tiene el humo del tabaco.

12. Evitar el sobrepeso

El corazón sufre mucho cuando tenemos sobrepeso. Su función principal es la de bombardear la sangre para que pueda llegar a todas las células de nuestro cuerpo, por lo que si tenemos mucha masa corporal exigimos más a nuestro corazón. Esta y otras complicaciones asociadas hacen que cuidar el corazón sea más difícil en estas circunstancias. Por ejemplo, tenemos más limitaciones para hacer ejercicio.

Referencias bibliográficas

  • Micha, R. y Mozaffarian, D. (2010). Saturated fat and cardiometabolic risk factors, coronary heart disease, stroke, and diabetes: a fresh look at the evidence. Lipids. 45 (10), 893–905.

  • Ornish, D. (1993). Can lifestyle changes reverse coronary heart disease? World Rev Nutr Diet, 72, 38-48.

  • OMS (2016). Las 10 principales causas de defunción. Consultado el 18 de noviembre de 2018 en: http://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/the-top-10-causes-of-death

Dolores Agüero

Nutricionista